Que quede claro, el candidato a gobernador de la alianza “Va Por Puebla”, si es que aún existe, lo pondrá el PAN porque el PRI en manos del gris Néstor Camarillo, será el administrador de las derrotas, un colero, pues.
Los panistas enfrentarán una división interna, porque quien ya se apuesta para buscar el puesto es el presidente electo Eduardo Rivera Pérez, quien tiene el visto bueno del actual mandatario estatal, Luis Miguel Barbosa Huerta.
No fue gratuito el mensaje que mandó la dirigente del PAN, Genoveva Huerta en el sentido de que no permitirán que agentes externos intervengan en las decisiones interna del PAN. La mano del gobernador se asoma y se ve.
Ante este panorama, quien tratará de aglutinar las simpatías de los panistas es el actual diputado Humberto Aguilar Coronado, quien cuenta con amplia experiencia en materia legislativa y un gran respaldo del comité ejecutivo nacional del PAN.
Lalo Rivera tendrá, primero, que demostrarle a los poblanos que no se equivocaron en la designación, tal como sucedió con la incapaz de Claudia Rivera Vivanco.
Aún no llega al poder y ya hay panistas que hablan de su candidatura a gobernador ¿O no Mario?
Del PRI no hay nada que decir, porque en manos del gris Néstor Camarillo sólo será un aplaudidor con poca fuerza, porque muchos de los bastiones priistas ya están en pláticas con aspirantes de Morena a suceder a Barbosa Huerta.
Así que dentro del PAN apunte usted a Humberto Aguilar Coronado como un suspirante a la candidatura a gobernador como contrapeso de Lalo.


