La semana pasada el gobierno estatal a través de la Secretaría de Igualdad Sustantiva en conjunto con la Secretaría de Movilidad y Transporte presentó el acosómetro.
Este consiste en medir el nivel de acoso que las mujeres viven en el transporte público dividiéndolo en cuatro partes: ALERTA, AVISA, LLAMA, DENUNCIA. Veamos en qué consiste cada parte:
ALERTA: miradas lascivas, piropos o silbidos, envío de besos, expresiones ofensivas e insultos.
AVISA: comentarios positivos o negativos sobre nuestro cuerpo, tomarnos fotos sin nuestro consentimiento, arrimones, nalgadas, acecho, exhibición de genitales.
LLAMA: masturbación en vía pública y manoseo.
DENUNCIA: forcejeo, golpes, intento de violación y violación.
Me parece de suma importancia esta iniciativa conjunta para que las mujeres puedan estar debidamente informadas de todo lo que les puede suceder en el transporte público y de lo que pueden hacer en caso de ser víctimas de alguna de estas acciones.
9 de cada 10 mujeres han sido víctimas de acoso en el transporte público, sobre todo cuando van muy llenas las unidades o cuando la mayoría de los pasajeros son hombres.
Recuerdo que hace muchos años cuando estudiaba el bachiller, una amiga me contó que yendo de la escuela a su casa en un camión, un señor se sentó a su lado y de repente comenzó a sacar su miembro para que ella lo viera. Cuando me lo contó estaba tranquila pero me platicó que en el momento sintió un terrible susto porque no sabía qué hacer, que lo único que se le ocurrió fue pararse para que el tipo la dejara pasar y se pudiera bajar del camión.
En lo personal he tenido la fortuna de que no me ha ocurrido hasta el momento ningún tipo de acoso en el transporte público ni en la vía pública, pero no estoy exenta de que me llegue a ocurrir.
Comentaba una amiga que ayudó en la implementación de este acosómetro que nunca es culpa de nosotras y eso es algo que sí debemos tener muy claro. La culpa nunca va a ser de la víctima, ni por que nos pongamos minifalda, vestido, top, o que incluso mostremos parte del busto; tenemos derecho a vestirnos como queramos sin que eso implique un riesgo para nosotras.
Si los hombres nos respetaran como mujeres, vistamos como vistamos no tendríamos por qué sentir miedo de que algo nos suceda. Es decisión y responsabilidad del agresor la mala acción que lleve a cabo.
A la par del acosómetro que se va a implementar en las unidades de la ruta 23 como proyecto piloto, se capacitará a los operadores para poder auxiliar de manera eficaz a las mujeres que requieran ayuda y se apoyará este proyecto en los botones de pánico que ya están instalados en los camiones.
Esperemos que el acosómetro funcione, que rinda frutos para disminuir los niveles de violencia que padecemos las mujeres, pero hay un punto muy importante que pone trabas a cualquier iniciativa y es la indiferencia de la gente que es algo de lo que la mayoría de mujeres que han sido víctimas de acoso en el transporte se han quejado. Y no solo hay indiferencia por parte de los hombres sino de las mujeres también.
Creo que entre mujeres debe prevalecer cada vez más la sororidad. Si las mujeres nos uniéramos en el transporte al ver que a una le están haciendo algo, el agresor se haría chiquito porque como dice el refrán, el valiente vive hasta que el cobarde quiere.
TIEMPO FUERA
Otro proyecto que me parece muy importante comentar, es un sitio de internet que encontré hace poco cuya función es informar a las mujeres sobre las acciones a llevar a cabo en caso de una violación y lo que pueden hacer en caso de que no sea debidamente atendida su denuncia o de que en caso de solicitar un aborto y éste les sea negado, a qué instancias deben acudir.
Recordemos que un aborto por violación es un derecho reconocido legalmente en México, así que en teoría no debería de ser negado a ninguna mujer, pero en la práctica es muy distinto.
Esto me recuerda el caso de una chica a la que entrevisté hace algunos años para el proyecto de una revista en el Centro de Justicia para las Mujeres del municipio de Puebla. Ella me contaba que fue violada por su novio y por otros cuatro sujetos a la edad de 15 años. El incitador de la violación fue su novio y desgraciadamente quedó embarazada.
Cuando acudió a solicitar el aborto, el médico no solo se lo negó sino que le dijo de manera burlona: “ay, de qué te quejas, seguro lo disfrutaste”.
Acabó teniendo al bebé pero era tanto su odio y su rencor hacia él, porque aparte el pequeño se parecía a su novio lo cual le recordaba más la experiencia tan amarga, que varias veces estuvo a punto de asfixiarlo con una almohada.
Fue terrible oír su historia. Así como ella muchísimas mujeres han pasado por lo mismo y ni fue culpa de ellas, ni fue culpa de los bebés. Por algo es un derecho el aborto por violación.
EL ONMPRI DE PUEBLA, TRABAJANDO DE LLENO EN FAVOR DE LAS MUJERES
El día miércoles se llevó a cabo por el Organismo Nacional de Mujeres del PRI de Puebla (ONMPRI), presidido por Xitlalic Ceja García, el Seminario, Violencia Digital y Violencia Política Contra las Mujeres.
Tuve la oportunidad de acudir gracias a la invitación de la presidenta Xitlalic, quien ha trabajado arduamente contra la violencia hacia las mujeres.
Hace un par de meses realizó la presentación del libro, Resistencia y Autoafirmación de las Mujeres, editado por el ONMPRI y ahora encabezó este seminario que tuvo una gran asistencia tanto de mujeres del estado como de otras entidades del país.
Fue muy interesante lo que expusieron las ponentes. Explicaron con mucha claridad de qué trata cada violencia y qué es lo que se puede hacer en caso de padecerla.
¡Muy bien por el trabajo de la presidenta Xitlalic!
Nos leemos la próxima semana.
CONTACTO
@AriCosL127 en Twitter.
Arianna Cos
“COMO MARIPOSA”


