La Alianza Mexicana contra el Fracking (AMCF) demandó al próximo presidente, Andrés Manuel López Obrador, y a los legisladores de la Coalición Juntos Haremos Historia que prohíban legalmente el método de fractura hidráulica, conocido como fracking, para extraer gas y petróleo en México, con lo cual se haría efectiva la declaración que el político tabasqueño hizo el 31 de julio contra dicha práctica.
En un pronunciamiento con cinco demandas que difundió este martes, la AMCF también solicitó que el próximo gobierno aplique “una moratoria” de nuevos contratos en el sector energético, es decir que no se lleve a cabo una licitación más en tanto no realice un plan de transición energética con mesas públicas de debate sobre la política extractiva y energética.
Incluso demandó que se anulen las asignaciones y los contratos del sector eléctrico, entregados por licitación pública a empresas privadas, pero cuyos proyectos operan sobre territorios de pueblos originarios o de comunidades equiparables. Sostuvo que carecen de validez porque violan el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por haber realizado una consulta previa sobre dichas comunidades, violando sus derechos, autonomía y libre determinación.
Conformada por 40 organizaciones, movimientos sociales y comunidades de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Hidalgo, Veracruz, Puebla, Chiapas y Ciudad de México, la AMCF se congratuló que López Obrador se haya manifestado públicamente contra el fracking y se comprometiera a que serán revisados los contratos del sector petrolero que el el gobierno federal ha entregado a empresas privadas mediante licitaciones públicas así como las concesiones para la producción de energía eléctrica en pueblos originarios.


