Uno de los grandes retos que enfrentará Andrés Manuel López Obrador como dirigente nacional es la relación con Petróleos Mexicanos (Pemex), empresa considerada como la petrolera más endeudada del mundo.
Las deudas ajustadas de Petróleos Mexicanos (Pemex), que incluyen pensiones y arrendamientos operaciones, dan una cifra de 175 mil 386 millones de dólares, suma que sobrepasa a gigantes energéticos como la neerlandesa Shell y la brasileña Petrobras.
Pemex, la empresa petrolera con más deuda, pasivos mayores a sus activos, contablemente está quebrada pic.twitter.com/n8ZZOpbrtS
— Luis Pazos (@luispazos1) July 10, 2018
Detalla Nymia Almeida, senior vice president de la firma Moody’s, que Pemex debe revertir las pérdidas en refinación para que ‘por lo menos, la empresa no gaste más produciendo gasolina y diésel’.
Además, Pemex está de cara vencimientos de deudas por 10 mil 500 millones de dólares en año y medio; sumando las deudas de 2020, la cifra aumentaría a 19 mil millones de dólares.
Romero Deschamps recibió 1,400 millones de Pemex, de 2006 a la fecha. Podrían ser muchos más https://t.co/ZfBCMpCK7y
— Dolia Estévez (@DoliaEstevez) July 16, 2018
A pesar de que López Obrador indicó que buscará crear al menos dos refinerías en México para frenar la importación y exportación de hidrocarburos, aún se desconoce si esta medida sea benéfica o no para la economía de Pemex.
En voz de Michel Galvez, director de análisis de deuda de GBM, López Obrador tendría un papel fundamental para el crecimiento de Pemex y su reducción en su deuda:
“Un ambiente de negocios confiable, previsible y realista elevaría los incentivos a la inversión privada, la cual vemos determinante para que la compañía y el país sigan fortaleciéndose en el ámbito energético. Lo anterior, es un factor que contribuiría para la reversión o, al menos, la estabilización de la trayectoria creciente del apalancamiento, así como para la realización de nuevos proyectos ya sea en el negocio de E&P o de refinación, y el mantenimiento de la infraestructura actual”.


