El pasado 30 de agosto, en Querétaro, Martha fue localizada sin vida: su cuerpo estaba tirado en medio de la calle, envuelto en una sábana blanca, amarrados los pies con un cable, con un cinturón atado en el cuello y con más de treinta heridas provocadas con un arma blanca.
Al sitio del crimen llegó personal del Centro Regulador de Urgencias médicas, quienes confirmaron el deceso.
Martha, oriunda del municipio de Corregidora, salió de su casa a trabajar, vendía perfumes pero no regresó; su esposo, quien se percató de su ausencia, comenzó la búsqueda por redes sociales y pidió ayuda a las autoridades.
Las investigaciones indicaron que el presunto homicida tuvo una riña con Martha y, dentro de la discusión, la agredió con un objeto punzocortante hasta matarla; posteriormente, ató y cubrió el cuerpo para abandonarlo en calles aledañas a su casa.
T’ ek ‘ei, Grupo Interdisciplinario, contabilizó 85 feminicidios en los últimos tres años; sin embargo, Alejando Echeverría, fiscal del estado, refirió que tan sólo uno ha sido sancionado como feminicidio.


