Las teorías de la conspiración
Fredy Aco Bautista
Sin duda, la administración municipal de Claudia Rivera está pasando a la historia poblana como una de las más ineficaces en la mayoría de los rubros que se califican -seguridad, obra pública, comercio informal y promoción de la generación de empleo- y al parecer no le importa. Luis Paredes Moctezuma ya salió del infierno.
El mandatario Luis Miguel Barbosa Huerta es uno de los más decepcionados y aún no encuentra la forma de cómo enderezar este gobierno fallido, sin caer en la aceptación de lo que la mayoría de los poblanos opinan de ella. Hacerlo así sería reconocer que Morena es un fracaso y ello podría afectar la sucesión del poder en la figura de su delfín, Gabriel Biestro Medinilla.
Sus propios regidores agrupados en el G5 (sus conspiradores) han aceptado que Rivera Vivanco es un fracaso como gobernante y no se deja ayudar. Está rodeada de aduladores que lo único que pretenden es conservar sus privilegios, pero no son factor de mejora.
Dentro de este grupo opositor, que tienen toda la razón, está el liderazgo de Rosa Márquez quien le puede arrebatar la candidatura de Morena a Biestro Medinilla y su estrategia de campaña será la experiencia y que ella es poblana.
Las múltiples encuestas exponen lo malita que salió una buena crítica. No es lo mismo ser matraquera que gobernante.
Morena participará como una marca desgastada por Claudia Rivera y por otra parte, los positivos que tiene Barbosa Huerta: serán elementos que entrarán en conflicto.
El Partido del Trabajo, que este fin de semana amenazó con salirse de la alianza 2021, solo es tema de chantaje porque no han recibido las concesiones a las que estaban acostumbrados. Se conformarán con pedazos de poder.
Si el PRI y el PAN no concentran sus alianzas o coaliciones, navegarán en luchas marcadas por la mezquindad y seguirán con otros años de marginación. Avanzarán en la recuperación de la confianza popular, pero poco. Muy poco
Infiernillos…
Los fieles de Karina Pérez Popoca, presidenta de San Andrés Cholula, ya la están candidateando, pero no para la reelección, sino para la Senaduría de la República. Así como lo lee.
En el festejo de cumpleaños de uno de sus más leales y cercanos colaboradores, Sergio Mirón Terrón, secretario de Gobernación, comenzaron a corear: Karina senadora, Karina senadora.
El restaurante “La Conquista” se llenó de júbilo y de sueños de élite política para la alcaldesa.
Ella sonrió, como que no le desagradó la idea de ser senadora. Antes tendría que mejorar su administración, porque después de Claudia Rivera es la alcaldesa peor calificada.


