¿Quién en su infancia no recibió una bofetada, cinturazo o nalgada de sus padres por un mal comportamiento?
El Congreso de Sinaloa puso sobre la mesa la prohibición de castigos corporales que ejercen los padres a los hijos. Buscan revertir esta acción a través de una reforma legal, la cual prohibirá los castigos corporales o humillantes en contra de los menores de edad. La Comisión de Equidad, Género y Familia aprobó armonizar la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del Estado de Sinaloa con la ley general en la materia.
Integrantes de esta comisión legislativa, la cual encabeza la morenista Francisca Abelló Jordá, aprobaron por unanimidad reformar la fracción VIII del artículo 83 de la esta ley. La exigencia para desterrar la práctica de los castigos físicos contra menores es una de las banderas que a nivel internacional enarbola la UNICEF, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
En América Latina y el Caribe, según esta agencia de la ONU con sede en Nueva York, dos de cada tres niños menores de 5 años son víctimas de distintas formas de violencias desde el hogar. Está demostrado, con base en estudios, dice UNICEF, que los maltratos físicos hacia menores aumenta el riego de que estos reproduzcan comportamientos agresivos hacia otras personas.


