Hace un par de años, vi una serie que hablaba acerca del suicidio de una chica. En la serie, la estudiante de preparatoria había dejado una grabación para cada persona, cada compañera/o que le causó algún daño.
La serie tenía contenido muy fuerte, pero necesario para hacer entender el mensaje de que todo acto que llevamos a cabo hacia otra persona puede llegar a tener serias consecuencias.
La adolescencia trae consigo muchos cambios físicos y emocionales debido a la ebullición hormonal de nuestro cuerpo en esta etapa, lo que nos hace más sensibles a lo que sucede en nuestro entorno, pero hay chicas y chicos que son mucho más sensibles que otros.
En la serie que les menciono, un conjunto de sucesos llevan a que poco a poco la protagonista se vaya aislando en un mundo de decepción, frustración, enojo y depresión.
Todo comenzó por una cita aparentemente inocente que tuvo la chica con un chico de la escuela, quien mientras ella no se daba cuenta, le tomó una foto al momento de sentarse en una resbaladilla; ella llevaba falda y se lograron captar sus muslos y parte de las nalgas.
El joven en cuestión, malvadamente, compartió la foto en sus redes sociales con sus compañeros y compañeras; en la imagen lograba verse la cara de la chica, por lo que de inmediato todos comenzaron a burlarse de ella, a tacharla de fácil, cuando no había hecho nada malo.
A raíz de esto, la autoestima de la muchacha se fue yendo en picada; aparentemente llevaba una buena relación con la mamá, pero por comentarios que le hacía sobre su físico, se mostró que se sentía minimizada por ella. La mamá era alta, delgada, bonita, mientras que la hija era más bajita, algo anchita y “cachetona” de su cara, lo que la hacía sentirse menos guapa que la mamá; esto y sus comentarios fueron otro factor que minaron aún más la seguridad de la protagonista.
Tras casi un año desde el suceso de la foto, durante una fiesta en casa de un compañero adinerado, la chica es violada por éste. Esa fue la gota que derramó el vaso.
Al poco tiempo, la jovencita decide quitarse la vida cortándose las venas en el baño de su casa.
Aún recuerdo lo duro que fue ver la escena.
¿Por qué les cuento esto? Porque lo que cuentan en la serie acerca de las fotos o videos que circulan en redes sociales sin permiso de la mujer, le ha pasado a infinidad de chicas tanto en Estados Unidos como en México y el resto del mundo.
Y precisamente aquí en Puebla, en el municipio de Huauchinango, le ocurrió a una chica de 18 años llamada Olimpia.
En el caso de ella, fue un video el que circuló. En éste, mantenía relaciones sexuales con su novio. Olimpia cuenta que no sabe cómo llegó el video a las redes, el caso es que en poco tiempo, estuvo en la boca de la gente tanto de su municipio como fuera de él. Ella cuenta también que fue tanto el daño emocional que sufrió, que estuvo a punto de suicidarse más de una vez.
Afortunadamente no lo hizo, porque gracias al activismo que comenzó a llevar a cabo a raíz del apoyo que le brindaron su mamá y un amigo, ha logrado que se aprobara en nuestro estado y en otros estados del país la llamada “Ley Olimpia”, que es más bien una serie de modificaciones al Código Penal para regular el contenido digital de las redes sociales y sancionar la publicación de fotos y videos íntimos sin la autorización de la persona involucrada, además de cualquier tipo de violencia hacia las mujeres manifestada a través de estas, llamada ciberviolencia.
Ojalá que el logro de Olimpia y de las mujeres con las que se ha aliado para hacerse oír, impacte en las vidas de otras chicas que han atravesado una situación similar, para que vean que es posible salir adelante, que no tienen por qué quitarse la vida cuando no hicieron nada malo. Los malos son los que comparten a todos, un momento que sólo debería ser de dos.
ARIANNA COS
LA MARIPOSA NARANJA
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