Las aglomeraciones, reuniones multitudinarias, encuentros de más de 25 personas, así como la ida a las escuelas, han sido prohibidas como medida para prevenir el Covid-19 en nuestro país.
La Secretaría de Educación Pública que encabeza, Esteban Moctezuma Barragán, informó este sábado que las vacaciones de Semana Santa se adelantan, por lo que las clases se suspenderán el próximo viernes 20 de marzo.
En Puebla, poco más de 2 millones de estudiantes irán de vacaciones, mientras que los maestros que harán lo propio y atenderán la medida pertinente para evitar contagios rebasan los 101 mil docentes.
Por lo que de una manera de prevención sanitaria más de 35 millones de estudiantes se irán a casa y tendrán que acatar el distanciamiento social.
La modificación al calendario escolar ejecutado por la Secretaría de Educación Pública, no es otra cosa, más que la protección y prevención de que el Covid-19 ataque a nuestros niños y niñas en nuestras escuelas.
La medida debe aplaudirse, aunque otras autoridades no hayan entendido que es mejor ser proactivos que reactivos a cualquier tipo de enfermedades o pandemias.
Con el receso de 30 días de actividades estudiantiles y académicas –como ya lo he manifestado- no sólo se protege a niños y niñas de nuestro país, sino a todo el personal docente, administrativo y de servicio de cada una de las instituciones educativas.
Vamos, el distanciamiento social que se encuentra ya entre nosotros como mera prevención es razonable y ejemplar.
No podemos ser indiferentes a este tipo de estrategias tomadas por las autoridades de educación y de salud en nuestro país.
Nadie puede ser intolerante a las medidas y decir que la decisión pasa por una sola persona y que se tiene que esperar hasta que se haga oficial por su voz.
Los mexicanos y los poblanos ya necesitamos medidas adecuadas para que nuestro país y nuestro estado avance.
Tomar seriamente el distanciamiento social en diversos sectores, como en este caso el educativo, no debe pasarse por alto.
Ni por la sociedad, ni por autoridades, ni por empresarios, ni por nadie.
El distanciamiento social está presente.
Acatémoslo por el bien de México y de nuestro Estado.
Los resultados de su funcionalidad lo veremos.
Al tiempo.
Por José Antonio de la Vega Moreno


