Información de: RT
Foto: EFE
Este miércoles, el pleno de la Cámara de Representantes de Estados Unidos somete a votación dos artículos del juicio político contra el presidente Donald Trump. Los demócratas acusan al mandatario republicano de abuso de poder y obstrucción del Congreso.
El pasado martes, la presidenta demócrata de la Cámara, Nancy Pelosi, anunció la votación sobre ambos cargos. De ser aprobada, la decisión también debe ser ratificada por el Senado, aunque esto se considera poco probable debido a que los republicanos controlan la mayor parte de las sillas en la Cámara Alta del Congreso.
Para destituir a Trump, los demócratas necesitan obtener el apoyo no solo de la mayoría simple en el Senado, sino de dos tercios de sus miembros (67 personas).
Trump es el tercer presidente de Estados Unidos que afronta un ‘impeachment’ después de Andrew Johnson en 1868 y Bill Clinton en 1998.
“Esto nunca debe sucederle a otro presidente”
A unas horas del debate, Donald Trump rechazó el juicio político en su contra, afirmando que el proceso de su destitución está coordinado por “la izquierda radical” y que no ha cometido ningún delito por el que pueda ser sancionado.
“¿Pueden creer que hoy seré recusado por la izquierda radical [y] los demócratas que no hacen nada?, ¡Yo no hice nada!”, escribió el presidente en su cuenta de Twitter.
“Una cosa terrible. Lean las transcripciones. Esto nunca debe sucederle a otro presidente de nuevo. ¡Recen!”, agregó Trump.
Casa Blanca no encontró pruebas incriminatorias
El pasado 24 de septiembre, el Partido Demócrata lanzó la investigación del juicio político para destituir a Trump, bajo la sospecha de que en julio presionó en una conversación telefónica a su homólogo ucraniano, Vladímir Zelenski, para que investigara a Biden, posible rival del mandatario norteamericano en las presidenciales de 2020.
A principios de diciembre, el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes de Estados Unidos publicó su informe final en el caso del juicio político contra Trump, que aprobó con 13 votos a favor y 9 en contra. Posteriormente, la Casa Blanca desestimó las conclusiones del Comité, subrayando que no se encontraron pruebas incriminatorias contra el jefe de Estado.


