El Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz” (INPRF) y 18 clínicas de salud del Gobierno de la Ciudad de México, realizarán un estudio sobre la correlación alcohol-depresión.
En entrevista, Guillermina Natera, directora de Investigaciones Epidemiológicas y Psicosociales de dicho instituto, dijo que el propósito es que los médicos puedan tener una intervención oportuna.
Destacó que el 54% de las personas que consumen alcohol tiene datos de depresión o viceversa, por lo que se pretende evitar que caigan en alcoholismo o depresión aguda.

Se busca que en clínicas de primer nivel se aplique un tamizaje (mediante un cuestionario) para detectar personas con posibles problemas de consumo de alcohol y/o depresión para que puedan recibir un consejo a tiempo.
“Se trata de un cuestionario para evaluar riesgo de caer en un problema de alcoholismo o depresión y si es de alto riesgo, se le ofrece un consejo de moderar su consumo o se le ofrecen pláticas para que hable de lo que lo deprime”, subrayó.


