En febrero de 2018, Tony Smith y Jody Simpson, matrimonio de 47 y 24 años de edad, respectivamente fueron condenados por maltratar físicamente a su bebé.
El infante de escasos 41 días de nacido sufrió tales contusiones que los médicos tuvieron que amputarle las piernas: el bebé estaba gris, echaba espuma por la boca, tenía diversas fallas orgánicas y septicemia.
Tony Smith fue llevado a la prisión de Swaleside, Inglaterra, donde cumplirá una condena de 10 años por maltrato infantil.
Al llegar a la estancia, los otros prisioneros, quienes tenían conocimiento de los crímenes de Smith, lo ataron a una silla y lo golpearon con latas de atún y objetos metálicos hasta provocarle lesiones considerables.
Más de cuatro horas duró la paliza: una cuenca de ojo fracturada, costillas rotas y la mandíbula quebrada fueron el resultado de la ‘bienvenida’.
“Tiene suerte de no haber muerto”, comentaron fuentes de la prisión al diario The Daily Star.


