El viacrucis que viene para las próximas semanas y para las vacaciones de Semana Santa por la presencia del Coronavirus nos debe importar a todos.
Puebla es el sexto estado con más número de casos de Coronavirus con nueve.
Hoy más que nunca el aislamiento social es la principal forma de evitar la propagación del Covid-19 en todos los entornos sociales en la capital poblana y los 216 municipios restantes de nuestra entidad.
La medida preventiva es el reguardo del 20 de marzo al 20 de abril.
La salud y la vida de los mexicanos y claro, de los poblanos, es importante y de vital importancia, por lo que el resguardo en sus hogares, evitar el contacto multitudinario, mantener distancia de por lo menos metro y medio se tienen que ejecutar al pie de la letra.
Tenemos que cuidarnos todos.
A todo esto, una de las primeras medidas de prevención realizadas por el gobernador del Estado, Luis Miguel Barbosa Huerta, para hacer frente al Covid-19 es que, trabajadores del gobierno mayores de 60 años, mujeres embarazadas y personas con discapacidad se tomen el mes de inmediato y evitar presentarse a trabajar.
Así lo decretó el ejecutivo en la entidad tras la posibilidad de llegar esta pandemia a fase dos.
La contingencia sanitaria anunciada por Barbosa Huerta incluida la suspensión de labores escolares, es una medida histórica.
Ni en el 2009 con la presencia del virus de la influenza H1N1 se ejecutó una acción de esta trascendencia.
Con la salud y la vida no se juega.
Autoridades estatales tendrán que salir en breve, no sólo a evitar el contacto generalizado y normal entre los poblanos, en las escuelas, en la oficia, así como en actos públicos.
Tendrán que demostrar que el sistema de salud no sólo en la entidad, sino en todo el país, tiene la capacidad y la preparación para enfrentar la pandemia que ha inmovilizado al mundo.
Hospitales, medicamentos, todos los aparatos adecuados para brindar la atención debida a aquellas personas que se encuentren infectados o que presenten síntomas característicos de esta enfermedad, deben estar debidamente listos, dispuestos a atender cualquier contingencia mayor, una clara responsabilidad de las autoridades federales y estatales.
Cuando hablamos de que las medidas que se han tomado para la contingencia sanitaria son históricas, no se exagera.
Las medidas de aislamiento social han alcanzado a la iglesia, pues el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa ha manifestado la suspensión de la procesión de Viernes Santo y las misas en Catedral serán a puerta cerrada, sólo serán transmitidas por televisión.
La aplicación de la medida del aislamiento social, así como ejecutar medidas de higiene es responsabilidad de todos.
Aplicar estrategias sanitarias para impedir la propagación del Covid-19 así como contar con hospitales, medicinas, aparatos médicos y personal adecuado es responsabilidad de las autoridades.
Pues la petición de la aplicación de poco más de 3 mil millones de pesos por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, para la compra de insumos para la prevención, detección y tratamiento del contagio, no es menor.
Ayudémonos a cruzar esta crisis sanitaria, que provoca también incertidumbre económica y financiera.
Por José Antonio de la Vega Moreno


