En este México, mágico y místico se conoce de todo, desde aquellas personas trabajadoras que salen temprano de casas a buscar el sustento, hasta aquellos que aprovechándose de otros salen adelante. Pero dentro de todas estas personas están aquellos que hacen de las suyas aprovechando los temas del momento.
Los conocemos como lo oportunistas y hay de todo tipo, existen aquellos estrategas e inteligentes, que saben aprovechar hábilmente las circunstancias para crear oportunidades de cambio o mejora, pero también están aquellos que sólo esperan y hacen de las suyas ante cualquier suceso, sin importar qué o a quienes puedan llegar afectar.
Durante la contingencia vivida en el país por el COVID-19 hemos conocido a muchos de estos oportunistas, ejemplo de ellos, surgieron una vez iniciadas las compras de pánico por la población, en donde algunos de los artículos más preciados fueron el papel de baño, el gel antibacterial y los cubrebocas. Estos oportunistas aprovecharon la crisis, la histeria colectiva y la urgencia de protegerse para vender a sobre costos estos artículos (bien gandallas con la banda), pero al mismo tiempo aparecieron aquellos que utilizaron su ingenio para crear diferentes artículos para la protección a la salud, como las caretas o cubrebocas de tela.
Pero este artículo está destinado a los oportunistas en la política, aquellos funcionarios que son conocidos y han aprovechado su imagen y cargo público en la búsqueda de hacerse de promoción y, de cierta forma, mendigar la aprobación de las personas. Estos oportunistas en la necesidad y con el afán de proyectarse como personalidades nobles, empáticas y solidarias han despertado las alarmas del Instituto Electoral del Estado y del Instituto Nacional Electoral bajo las sospechas de que su “altruismo” sea considerados como actos de campaña. Teniendo en cuenta que estamos a un año de las elecciones intermedias en el 2021, y no es para menos, por un lado tenemos a aquellos que entregan despensas a título personas a las personas más necesitadas y por el otro, tenemos aquellos promocionando su imagen a través de botellas de gel antibacterial; dentro de lo más absurdo realizado, las lindas botellas de gel antibacterial con la cara de un diputado es de mis cosas favoritas, a la par de los tortilleros que entregaba Enrique Peña Nieto durante su campaña.
Lo delicado del asunto no es el que ayuden o apoyen a la población más marginada, es el usar su nombre, colores del partido que representan y también ser un factor de riesgo ante el coronavirus al generar movilidad entre las personas. Por ello el IEE y el INE han emitido algunas medidas cautelares ante estos hechos, situación que a estas humanitarias personalidades no les gustó, anunciando lo feo que es el que se les frene en su intención de ayudar, a lo que el Consejero Presidente del INE, Lorenzo Córdoba Vianello, comentó que “…a nadie se le prohíbe ayudar, al contrario. Solo que si son servidores públicos no pueden poner sus nombres en los apoyos ni publicitar su ayuda en redes. ¡Lo prohibido es publicitarse (es decir, lucrar políticamente con los apoyos) no ayudar a la gente!”.
Claramente no son los únicos, en el estado de Puebla el IEE ha emitido 6 medidas cautelares por estos actos y en el país se investigan a otros 71 funcionarios, pero con elecciones cercanas hay que aprovechar, porque en estos tiempos de crisis aquellos que más “ayuden”, volverán para pedir el apoyo en las urnas después. Así nuestro México, tan lejos de salir de la crisis sanitaria y tan cerca de las elecciones.
Vidal Sánchez
Twitter @vidal_Sblancas


