Hoy 8 de Marzo, es un día para conmemorar la obtención de los derechos por los que lucharon miles de mujeres. Muchas incluso perdieron la vida, la dieron a cambio de que las futuras generaciones pudieran gozar de las garantías y libertades que ellas no pudieron obtener.
Por eso es tan importante tener claro que este día NO SE NOS FELICITA POR SER MUJERES, que no se trata de que los hombres alaben nuestras cualidades sino de que nos reconozcan como iguales, con los mismos derechos que ellos, de que nos respeten en vez de maltratarnos, de que nos dejen de ver como seres inferiores a quienes por ende pueden lastimar, sobajar, engañar (porque la infidelidad también es una forma de maltrato), mangonear, gritar y matar.
La lucha feminista comenzó a finales del siglo XVIII y año con año seguimos luchando porque sean respetados nuestros derechos. El sistema patriarcal derivado del machismo está tan arraigado en las sociedades del mundo que no ha sido posible su práctica plena.
La reticencia es tal que tenemos que salir a marchar o luchar desde distintas trincheras no solo hoy sino el resto del año, para reivindicar nuestros derechos y exigir su cumplimiento cabal.
Además, la conmemoración de hoy siempre irá ligada con la lucha contra la violencia, que ha ido agregando los últimos años nuevos tipos que visibilicen las distintas prácticas machistas que dañan a las mujeres en los distintos ámbitos de la vida.
La semana pasada, el Congreso del Estado de Puebla logró la aprobación de la llamada “ley ácida o Malena”, impulsada por el diputado Néstor Camarillo en primer lugar y más adelante por las diputadas Aurora Sierra, quien realizó la mayor aportación a la integración de la ley, Tonantzin Fernández y Azucena Rodríguez, con la cual se sancionará con hasta 40 años de cárcel a todo aquel sujeto que arroje ácido o cualquier otra sustancia corrosiva a una mujer. Puebla es el primer estado en conseguir elevar a grado de tentativa de femincidio la violencia ácida; es por ello la elevada pena.
Bien merecida sanción. Quien es capaz de cometer una atrocidad semejante no merece volver a ver la luz.
Hace unos meses se aprobó también la “ley vicaria”, propuesta por la diputada Aurora Sierra, la cual recordemos consiste en castigar penalmente la sustracción de los hijos por parte del padre o de la pareja actual de la mamá con el fin de causar un daño emocional severo en lo que más le duele a una mujer, que son sus hijos. Además sanciona cualquier tipo de manipulación que hagan de ellos para ponerlos en contra de la madre.
Por otro lado, relacionado con la violencia hacia las mujeres, se aprobó también la semana pasada en la misma sesión del legislativo local, la “ley Monzón”, con la cual se protege a los menores de edad que hayan quedado en la orfandad por el feminicidio de sus madres a manos de sus padres, de ser criados por estos en caso de ser liberados, al quitarles de inmediato la patria potestad en el momento de que se dicte sentencia condenatoria y se suspende la misma durante el proceso penal.
Esta ley fue impulsada por la diputada Mónica Silva Ruiz tras el asesinato de la activista y política Cecilia Monzón, a quien su ex pareja y padre de su hijo, el político, Javier López Zavala, mandó matar.
Tres logros de suma importancia para fortalecer el combate contra la violencia hacia las mujeres.
Pero independientemente de lo legal, toda mujer debe aportar a la lucha feminista desde su hogar inculcando en las nuevas generaciones de niñas y niños la igualdad de sexos, el respeto a las mujeres, debe romper patrones y estereotipos de género que son los que perpetúan la desigualdad y el machismo y deben poner el ejemplo de poner un alto a cualquier tipo de violencia, para que sus hijas nunca lo permitan, que lo impidan desde el noviazgo y sus hijos aprendan que a una mujer no se le debe de ninguna manera maltratar.
¡Luchemos juntas un año mas!
Nos leemos la próxima semana.
CONTACTO
@AriCosL127 en Twitter
rodaril127@gmail.com


