Nazaria Ignacia March Mesa, quien fue elevada al honor de los altares por el Papa Francisco este domingo 14 de octubre, inició en México una vida religiosa que la llevó a fundar un sindicato femenino en Bolivia y una casa de retiros en Argentina.
“Por aquí taconeó una santa”, solía decir Jorge Mario Bergoglio al visitar la casa que Nazaria de Santa Teresa de Jesús, como también la conocían sus hermanas de congregación, creó en Villa Pueyrredón, un barrio populoso de Buenos Aires.
Fue Francisco quien autorizó su canonización, que celebró ante más de 70 mil personas en la Plaza de San Pedro y durante la cual declaró como santos al Papa Pablo VI, al “obispo de los pobres” Óscar Arnulfo Romero, a los sacerdotes Vincenzo Romano y Francesco Spinelli, a María Caterina Kasper y al joven Nunzio Sulprizio.
Nacida en Madrid el 10 de enero de 1889, siendo pequeña Nazaria viajó a México a inicios del siglo XX porque su padre tenía problemas económicos y, en la capital del país, conoció la congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados.
“Ahí decidió dar el paso para entrar con ellas, pero su padre se resistía mucho […] Como le pedían una dote (para hacerse monja), el padre le dio una letra que debía cobrar a una pareja de recién casados, entonces ella fue y encontró un pareja de jóvenes sin medios, quienes le dijeron: Hermana, no quiera construir su felicidad quitándonos a nosotros la poca que tenemos”, contó Daniela Pérez Ortiz, superiora general de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia.
Reveló que, tras ese encuentro, Nazaria decidió romper la letra y perdonó la deuda, obteniendo finalmente los recursos por otro lado. Ingresó con las religiosas y permaneció un tiempo en México, antes de volver a España para una formación inicial. Pero sus padres se quedaron algunos años más en territorio mexicano; por eso, la santa tiene parientes en ese país y en otros de América Latina.
Santa Nazaria Ignacia March Mesa,
fundadora de las Misioneras Cruzadas#Canonizacion #PapaFrancisco #Canonizaciones14O https://t.co/RXjCBlQjro— Zenit Español (@zenitespanol) October 15, 2018
Finalmente, en 1912, Nazaria se trasladó a Bolivia y por años atendió con fervor a enfermos y ancianos. Fue en 1925 cuando decidió dejar su congregación y fundar una nueva comunidad religiosa: las Misioneras Cruzadas de la Iglesia.
“El tema principal en Bolivia fue la pobreza y el hambre de Dios que tenía la gente, pero no había sacerdotes suficientes como para darles la atención como ella quería”, explicó Pérez Ortiz.
Señaló que la nueva santa se preocupó especialmente por el rol de la mujer en la sociedad y fundó un sindicato femenino, para asegurar que las mujeres se formaran y estuvieran organizadas para asumir tareas a la misma altura de los hombres.
Creó la “olla del pobre”, que actualmente da de comer a un promedio de 200 personas, pero que en su tiempo llegó a alimentar a cientos.
“Los milagros los hizo en vida, cuando hacía bastar la comida hasta para mil personas […] Ella quería darles de comer para que pudieran vivir, que tuvieran un trabajo digno para no mendigar, pero, a través de todo eso, quería llevar el mensaje del amor de Dios a todos los hombres y levantar al pueblo de su postración”, añadió la superiora.
Sostuvo que la nueva santa no quería limosnas para los pobres, sino trabajo digno para que puedan llegar a casa con el pan para sus familias y no mendigaran.
Aunque pasó buena parte de su vida en Oruro, Bolivia, también extendió su congregación a Uruguay, España y Argentina, donde fundó una casa en Villa Pueyrredón. Años después, sus monjas trabajarían codo a codo con Jorge Mario Bergoglio, el futuro Papa Francisco.
Nazaria Ignacia March Mesa se convirtió este domingo en la primera santa de #Bolivia tras ser canonizada por @Pontifex_es Foto: @aciprensa pic.twitter.com/Qb5F9o9S2M
— La Razón Digital (@LaRazon_Bolivia) October 14, 2018


