El seguimiento a pacientes con Hepatitis C debe ser de por vida, aun cuando hayan sido dados de alta por parte del médico quien los trató en la fase crítica de su enfermedad, afirmó el especialista Ernesto Eduardo Echeagaray Guerrero.
El titular del Servicio de Infectología del Hospital de Especialidades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, explicó que el protocolo de atención normalmente dura tres meses en etapa aguda. Posteriormente, se realiza una prueba de carga viral al paciente, misma que se repite a los seis meses y de salir negativa, se puede considerar que la patología está controlada.
No obstante, refirió que el seguimiento médico debe ser permanente con el fin de vigilar que el paciente no presente secuelas o complicaciones a futuro.
“Puede desarrollar cáncer de hígado o cirrosis; por eso, el seguimiento no debe suspenderse nunca”, insistió.
La reincidencia en sí del virus de la Hepatitis C es baja, pero el riesgo de daño hepático es permanente debido al impacto de la enfermedad que suele evolucionar durante muchos años hasta dar los primeros síntomas.
Sin embargo, el experto del IMSS Jalisco dijo que el porcentaje de pacientes que responden favorablemente al medicamento a base de antiretrovirales de acción directa es de hasta un 98%.
Agregó que “si se trata al mes el contagio o si es antes de los seis meses una hepatitis aguda, hay 100% de posibilidades de cura con medicamento interferón”.

Una vez que el paciente adquiere la enfermedad, es posible detectarla oportunamente a partir de la identificación de anticuerpos o con una prueba de carga viral incluso al mes del contagio.
Al referirse a la causa más frecuente de contagio, el especialista dijo que son las transfusiones sanguíneas o el uso compartido de jeringas infectadas, así como la vía perinatal y, con menor frecuencia, a través de relaciones sexuales sin protección.
“Es poco por relaciones sexuales, a menos que hubiese intercambio de fluido sanguíneo. Hay estudios de 10 años realizado a 800 parejas más o menos, los siguieron para ver si había o no contagio y sólo se presentaron dos casos positivos”, mencionó.
Respecto a la incidencia estimada, añadió que en la actualidad es del 1% de la población, ya que de hecho en los últimos años hay más control de la enfermedad.
“No ha ido en aumento, hay más control; desde 1991 existen las pruebas capaces de detectar el virus, por ejemplo en personas que van a ser transfundidas”.


