La Mariposa Naranja
Arianna Cos
Cada año que comienza solemos hacer varios propósitos en torno a nuestra salud, economía, relaciones familiares, laborales, etcétera, pero como mujeres creo que deberíamos hacer también algunos propósitos feministas.
Primero hay que entender que el feminismo no tiene porqué ser extremo y que su significado y propósito es el de defender nuestros derechos como mujeres, como seres humanos que merecemos iguales derechos que los hombres así como el mismo respeto, trato digno, oportunidades laborales y lo más importante, igual derecho a vivir.
El feminismo no busca que ahora el sexo femenino sea el dominante, el que doblegue al masculino, sino que exista un equilibrio sano entre ambos.
Aclaro lo anterior porque tanto hombres como mujeres al leer la palabra feminismo optan por no querer saber nada al estar mal informados, pero aclarado el punto, pasemos al tema de la columna de hoy.
Propósitos:
1.- No permitir que ningún varón nos haga sentir que valemos menos o no lo suficiente a pesar de que con sus palabras y acciones nos trate de minimizar, herir, manipular o invisibilizar.
Los hombres suelen usar frases hirientes como “no sirves para nada”; “tu cerebro no da para eso”; “ni eso sabes hacer”; “¿para eso fuiste a la escuela?”, “eres una inútil”; “nada te sale bien”; etcétera, o suelen criticar cada cosa que dicen o hacen las mujeres, haciéndolas sentir peor que cucarachas aplastadas.
Así que si ellos no están dispuestos a cambiar este modo de actuar, seamos nosotras las que nos forjemos una coraza o caparazón que nos proteja de su veneno. O untémonos mantequilla para que todo se nos resbale, pero no permitamos más que nos lastimen, que nos hagan sentir que valemos menos que ellos.
2.- No permitir que ningún hombre nos ponga una mano encima. Ni nuestra pareja, papá, hermano, tío, abuelo, tiene el derecho de agredirnos de manera física.
Desgraciadamente, en nuestra cultura aún se mantiene arraigada la costumbre de que los varones nacieron con la facultad de maltratarnos y “castigarnos” a golpes, pero está en nosotras poner un alto a esa violencia innecesaria. Sé que no es nada fácil romper con el ciclo de la violencia pero muchas mujeres lo han logrado, así que poco a poco, quienes viven inmersas en un mundo de maltrato lo podrán lograr. Ninguna mujer merece ser lastimada.
3.- Poco a poco, día con día, fortalecer nuestra autoestima mirándonos al espejo y repitiéndonos lo mucho que nos amamos a nosotras mismas: “me amo como soy”; “yo valgo mucho”; “soy un mujerón”, “soy excelente en lo que hago”, “soy una gran persona, con buenos sentimientos y enorme corazón”; “no necesito de un hombre para ser feliz ni para sentir que valgo”. Frases así son las que necesitamos repetirnos como rutina diaria para crear y fortalecer esa coraza que les mencionaba.
4.- Atrevernos a ir rompiendo nuestros miedos y pensamientos limitantes, que son los que no nos permiten avanzar más tanto en el entorno familiar como laboral.
Muchas veces los estereotipos de género nos ponen un tope en el camino; esto suele darse desde casa, desde nuestros papás que nos han metido en la cabeza la idea de que no podemos aspirar a ciertas carreras o puestos por ser mujeres, pero esa es su opinión, que aunque respetable, no tenemos porqué seguir guiándonos por ella.
Así que a vencer miedos y barreras, que el mundo está para que nos lo comamos.
Nos leemos la próxima semana.
Twitter: @aricos_127


