Que nivel de elección interna se está viviendo en el Partido Acción Nacional.
Los santones de la política que siempre fueron críticos de los vicios del PRI, de su falta de democracia y de las imposiciones alejados de la democracia, están envueltos en un mugrero.
Hoy el PAN vive una revolución silenciosa, pero dañina, en sus filas.
Genoveva Huerta, la heredera de las glorias del morenovallimo o más bien de la política más sucia de los últimos años, ah utilizado todo lo que está a su alcance para poder seguir en el poder.
Su enemigo -así como se escucha- ese Eduardo Rivera Pérez, presidente municipal de Puebla, quien impulsó a la contendiente de Geno en la figura de Augusta Díaz de Rivera tiene toda la mano metida en el proceso.
Genoveva impuso a los integrantes de la comisión organizadora de elecciones. Fue a huevo, nada de acuerdo con todos los grupos. A unos días de las elecciones le corrigieron la plana.
Atrás de ella están varios de los beneficiarios del morenovallismo que se adueñaron del poder para intimidar a la clase política.
Aprendieron lo peor del priismo que se instauró en el PAN e hicieron de lado a los tradicionales que les abrieron la puerta.
La muerte de Rafael Moreno Valle los liberó del yugo que jamás se hubieran quitado si estaría en nuestro plano existencia.
Eduardo Rivera Pérez nunca hubiera sido candidato y menos alcalde ante esa situación. Estaría dando clases en Toluca o algún lado.
Pero, otra vez la pinche realidad necia, lo puso en el centro de la política poblana y regresó con banderas desplegadas para luchar contra los que fueron sus opresores y ahora trata de arrebatarles el poder.
Que nadie se diga sorprendido de que tiene toda la mano metida a favor de su candidata, Augusta Díaz de Rivera y está haciendo todo lo posible para que este domingo gane las elecciones internas.
Juzgue usted entre qué grupos se tiene que quedar el poder panista.
Tanto que los militantes han criticado las antidemocracias, las triquiñuelas, los chanchullos y todas las banderas de la honestidad que han extendido por los aires poblanos que hoy son parte de lo mismo.
Si los conflictos internos siguen escalando a unas horas del proceso, no dude que se puedan cancelar los resultados y se opte por una imposición del centro.
Marko Cortés, presidente nacional del PAN, ya tiene candidata y es Geno, pero podría tomar una decisión salomónica.
Un error poblano podría ser el inicio de un desmoronamiento del PAN rumbo a las elecciones presidenciales.
FIN


