Al reiterar que no existe persecución sino que en el estado se aplica la ley, el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta sentenció que por años en Puebla imperó la impunidad y ocultamiento de los delitos cometidos por servidores públicos, sin embargo, hoy se investigan los abusos cometidos.
Lo anterior, al referirse al rector de la BUAP, Alfonso Esparza Ortiz, quien se dice perseguido por el actual gobierno.
Barbosa Huerta dijo que la relación de anteriores mandatarios con los rectores era de negocios, estafas maestras, “hicieron de la universidad un lugar de beneficios particulares; la impunidad no se permite en gobiernos de la cuarta transformación”.
Por Alberto Macuil
Por Redacción


