Hace unos días vi un video en Facebook compartido por una de mis mejores amigas, titulado, “La mujer, espejo del trato de su marido”.
En el video, un hombre narra una historia de dos jóvenes, muy guapos ambos, que se conocen y enamoran. La historia comienza bonito, como todas las relaciones, pero empieza a cambiar de giro cuando cuenta el narrador que un día, ya estando casados los jóvenes, el marido llegó a casa a decirle a su esposa que ya no la amaba porque ya no era la mujer hermosa y alegre que él conoció, que se había vuelto amargada y había perdido su gran belleza, teniendo ahora un mal aspecto.
Pasados unos años, nos cuenta el narrador que cierto día, el ahora ex marido de la joven ve en cierto lugar a una mujer con una belleza como nunca antes había visto, por lo que decide acercarse a ella y presentarse. La mujer a su vez le responde “¿no me reconoces? Hace tiempo fui tu esposa”.
El hombre queda pasmado porque no lo puede creer. En eso, se acerca el papá de la joven y de manera tranquila, le explica que la razón de la belleza de su hija era que desde que la abandonó, ella poco a poco fue volviendo a ser feliz, gracias al buen trato que él como papá le había dado y gracias al apoyo emocional que su familia le brindó. Que si su hija había cambiado tras casarse hasta convertirse en lo contrario de quien él se enamoró, fue debido al mal trato que le brindó, a la falta de atención, apoyo, cariño y amor que padecía dentro del matrimonio. Que la razón de la infelicidad de su hija y de su cambio emocional y físico había sido él. El video acaba con una reflexión sobre el trato bueno o malo que los esposos dan a sus esposas y que se va viendo reflejado en ellas, de ahí el título del video.
Si bien es cierto que lo anterior influye muchísimo en el estado de ánimo de las mujeres, realmente cada una de nosotras decide si quiere hundirse ante los malos tratos o romper con ellos y salir a flote.
Como ya sabemos, la violencia emocional es la más común y la más dañina porque va minando la seguridad de la víctima poquito en poquito, hasta hacerla creer que no vale prácticamente nada. En este punto es muy difícil revertir el daño pero no imposible y es sobre todo el poder de decisión y la fuerza de voluntad de las mujeres, lo que logrará que salgan avante.
Fui testigo durante el taller al que asistía en el Centro de Justicia para las Mujeres, de la transformación en la mirada, la sonrisa, el hablar, el caminar y hasta el vestir de la mayoría de mis compañeras, quienes haciendo acopio de todas sus energías, fueron saliendo adelante de situaciones que las estaban lastimando en lo que más duele, es decir, en los sentimientos, sobre todo en la autoestima.
No todos los casos donde una mujer es infeliz en su matrimonio son tan extremos y ni siquiera conllevan violencia, pero ir cayendo los maridos en un trato indiferente, negligente, con cero detalles amorosos, dándoles a las esposas un trato frío como si fueran un objeto más en su casa, como dice una canción de Yuri, también va minando la seguridad de las mujeres, porque las va haciendo creer que ya no las valoran ni aman lo suficiente.
Por desgracia, en la mayoría de las relaciones de noviazgo, los varones suelen ser al principio los más detallistas y románticos del mundo, pero ya cuando las cosas se ponen serias comienzan a decaer esos detalles. Durante el inicio de los matrimonios, los maridos suelen desvivirse por sus mujeres, pero con el paso de los meses todo se va viniendo abajo, lo cual provoca una gran decepción en las esposas. Esto también pasa de las mujeres hacia los hombres, no digo que no, pero es más común de ellos hacia sus parejas.
Qué mal que esto ocurra, porque si uno se casa o junta realmente enamorado, nunca se debería perder del todo la parte bonita y romántica de la relación. Eso es lo que la mantiene viva, lo que logra que a pesar de los obstáculos, como pareja se pueda salir adelante.
Espero que hagamos conciencia hombres y mujeres de que como tratemos a los demás, seremos tratados. A veces en una pareja, por consideración o amor, nos aguantamos lo que no nos parece y vamos dejando pasar situaciones, que a la larga, nos lastiman más porque las vamos acumulando, pero aquí tiene mucho que ver la autoestima que tengamos, la cual nos brindará la seguridad de decir lo que pensamos, de protestar ante lo que creemos no está bien y de que aunque lo hagamos, nos van a seguir queriendo y si no es así, significa que no estamos con la persona correcta.
Nos leemos el próximo lunes.
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ARIANNA COS
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