Hola amigos, ¿Qué pensarían si les dijera que recientemente un Ferrari único ha perdido su valor de venta, a pesar de su extravagante primer dueño?

Pues así es, les platicaré la historia de un Ferrari con una historia muy peculiar. Empezando por su primer propietario, nada más y nada menos que el ex presidente argentino Juan Domingo Perón.

Perón fue un político, escritor y militar que llegó a ser 3 veces presidente de Argentina. Fundador del movimiento que se llamó “Peronismo”, donde la base era la defensa de la clase media y baja. Tal fue su influencia, que durante décadas tuvo muchos seguidores y gente que defendía su ideología.

Perón, contrariamente a su ideología, era conocido por su gran gusto a los autos, exclusivos y caros. Entre ellos, un Ferrari muy especial.

El modelo 212 de la marca italiana fue una serie de la que se fabricaron 83 unidades. Eran autos que tenían el motor V12 de 2,600 c.c. que entregaba 200 h.p. y alcanzaban promedio de 200 km/hr.

El chasis 49 fue mandado a carrozar a la casa Ghia, dando como resultado un Coupe muy diferente a los otros, pintado en color amarillo en la parte superior y negro en la parte inferior, recibió el nombre de Inter Coupe by Ghia.

Fue presentado en el Salón de Paris de 1952, lugar a donde acudió personalmente el expresidente Perón. Prácticamente se enamoró del auto y lo compró ahí mismo. Peroooooo ahí empieza la aventura del 212 amarillo. Para poder mandarlo a Argentina, la compra fue hecha a través del concesionario italiano de la marca, quien mandó el auto en calidad de “USADO”, así Perón evitó los altos impuestos por artículos nuevos y de lujo que él mismo había impuesto.

Pero para 1955 fue derrocado de su 2do. Periodo presidencial, quedando tanto el Ferrari como otros autos de su colección en manos de sus detractores, quienes lo mantuvieron hasta 1973, donde fue vendido al coleccionista italo argentino Corrado Tennino.

Tennino recibió dos cartas por parte de la fábrica de Ferrari, la primera donde le explicaban las instrucciones para la revisión del motor; la segunda, le contestaban la inquietud que tenía acerca de quién había sido el primer propietario del 212. La marca le explicó que el primer registro fue un exportador italiano y no mencionaba nada del expresidente argentino, hecho con el cual se cree que nunca supo la verdad del auto y al momento de venderlo pudo haber influido en no sacar una mayor tajada a la historia de su antecesor.

Para 1989 el 212 pasa a propiedad de la empresa Uwe Onlsen Automobile, quien realiza una restauración completa del auto, incluso devolviendo el color amarillo original, pues para ese momento estaba pintado de rojo con negro.

En 1999 es comprado por el conocido coleccionista americano de Ferraris Lee Herrington, quien ganó segundo lugar de su categoría en Peabble Beach, el mejor concurso de elegancia del mundo, así como otros donde participó.

Su siguiente propietario se mantuvo en el anonimato, pero aquí viene otro dato muy curioso: en enero de 2018 sale a subasta, teniendo una expectativa de venta de 2 millones de dólares, pero sólo se vendió en $ 1.18, poquito más de la mitad, dejando mucho a desear de su valor.

Pero para sorpresa de muchos, tan sólo 3 meses después vuelve a salir a venta y esta vez alcanza un precio de venta de $ 1.59 millones de dólares, más que la primera ocasión pero aún lejos de su estimado.

Aquí no acaba la historia… En julio de 2019 vuelve a salir en venta en un sitio de internet especializado en autos de alta gama, y después de una puja interesante, el auto alcanza tan sólo $ 950,000 dólares. Un precio que sinceramente se me hace poco para un auto que, además de haber tenido propietarios muy interesantes y famosos, es 1 de 1, es decir, muy exclusivo y totalmente restaurado.

No cabe duda que, así como existen autos que nacen con estrella, los hay también con una no tan buena. Veremos la próxima vez que salga a la venta que valor alcanza.

Espero les haya gustado, los veo en la siguiente
Javier Pesquera
@AutosEnElTiempo


