El hambre extrema podría causar la muerte de al menos 590 mil niños que viven en países en guerra antes de finalizar el año, es decir uno cada minuto, alertó hoy la organización Save The Children.
En un informe, la organización no gubernamental (ONG) destacó que, en promedio, mil 600 niños menores de cinco años de edad morirán de hambre extrema todos los días, un niño por minuto, si no reciben ayuda y tratamiento de manera inmediata.
Save the Children estima que 4.5 millones necesitan tratamiento para hacer frente a la desnutrición potencialmente mortal, principalmente en las zonas de conflictos armados, donde aumentó casi el 20 por ciento desde 2016.
Las cifras de desnutrición y enfermedades en Venezuela que alarman a la propia Bachelet en la ONU—-> https://t.co/0S03CZDvik
— Leonardo Padrón (@Leonardo_Padron) September 10, 2018
Usar el hambre como arma de guerra se ha convertido en la nueva normalidad, con consecuencias devastadoras para los niños. Desde Yemen hasta Sudán del Sur, la falta de protección de los niños contra el hambre los pone en gran riesgo, añadió.
“Se estima que 1.9 millones de niños en la República Democrática del Congo sufrirían desnutrición aguda grave (SAM), la forma más peligrosa de desnutrición, para fines de 2018 (…) más de 300 mil niños podrían morir”, subrayó la ONG. La desnutrición aguda severa o SAM es la forma más extrema y peligrosa de desnutrición.
Los síntomas incluyen costillas salientes y piel flácida, con pérdida visible de tejido corporal; o hinchazón en los tobillos, pies y el vientre ya que los vasos sanguíneos pierden líquido debajo de la piel.
Los niños con desnutrición severa también tienen sistemas inmunológicos sustancialmente reducidos y es mucho más probable que contraigan y mueran de enfermedades como la neumonía, cólera y malaria que los niños sanos.


