Una mujer, a lo largo de su vida, gasta aproximadamente 33 mil pesos en toallas sanitarias o tampones, además de que estos productos afectan al medio ambiente, por lo cual la diputada Nora Escamilla propuso el uso de copas menstruales.
La diputada comentó que es importante buscar alternativas tales como al congreso las copas menstruales ya que además de ayudar al bolsillo de las poblanas ayudará a la ecología ya que el uso de los productos tradicionales crea una gran cantidad de contaminación, pues cada una de las compresas tarda entre 150 y 600 años en degradarse y aunque sean biodegradables los empaques son plásticos sin olvidar que en la fabricación se hace el uso de miles de litros de agua.
Las copas menstruales son pequeños recipientes hechos principalmente de silicona médica. La copa se inserta en la cavidad vaginal durante la menstruación para depositar el flujo menstrual.
Por: Sheccid Shiels
Foto: Esimagen


