El diputado federal Saúl Huerta anda tan desesperado por ser candidato a presidente municipal de Puebla que se pliega a los caprichos de Andrés Manuel López Obrador de una manera tan lastimera.
No sabe con quién quedar bien para que lo tomen en cuenta.
El presidente tomó la decisión electorera de desparecer más de cien fideicomisos, muchos de ellos elementales para el avance científico y cultural del país, para que les entregue dinero de manera directa como el apoyo a los ninis.
¿Sabrá el diputado de las consecuencias que esto significa?
Creo que no, sólo va como borrego de pedrigri, pero al fin y al cabo borrego.
Y para que no se quede con la duda, este es un fragmento de su boletín
“En gobiernos anteriores lo que hacían en los fideicomisos era asegurar recursos en cajas chicas para sus beneficios y cuando ocurrían emergencias como las que hoy tenemos en materia sanitaria recurrían al endeudamiento, a los gasolinazos, etcétera, acciones que perjudicaban al pueblo”.
Si estuviera tan preocupado por los fideicomisos tendría que analizar cada uno de ellos para determinar quien cumple con sus objetivos y cuáles no.
Si hay errores o fallas en el funcionamiento de cada uno de ellos que se aplique la ley y se tomen decisiones serias, pero desparecerlos es producto de un dictador y Saúl Huerta es un lacayo del poder.
Y sigue su boletín…
“Desaparece el fideicomiso, la figura, más no el dinero. Solo cambia la forma y la distribución de los recursos que se hará en total transparencia”
Exacto, el presidente decidirá a quien le dan dinero, los que están en contra no.
La discrecionalidad de la entrega de recursos en manos de un presidente manipulador y mentiroso.
Ahora Saúl Huerta que vaya pedir el apoyo a su proyecto a deportistas, científicos, estudiantes y todos los que se verán afectados por la desaparición de los fideicomisos.
Mejor se hubiera quedado callado como sus demás compañeros al avalar una decisión dictatorial.
Se imagina a Saúl Huerta en la oposición y el gobierno en su contra hubiera presentado esta propuesta, se pondría escudo y espada en mano para enfrentar tremenda canallada.
Mejor que siga los ejemplos de su pastor Nacho Mier… callado te ves más bonito


